CARTAGENA, UNA NUEVA UTOPÍA

Superando la tentación de referirme a la situación nacional, que ejerce especial fascinación para sus observadores y analistas, hoy prefiero formular a todos los cartageneros una invitación para construir en nuestra ciudad una nueva utopía, a la manera como la propuso Tomás Moro en el siglo XVI, cuando acuñó esta palabra UTOPÍA en el título de una de sus obras. Imaginó Moro una isla desconocida donde se realizaría la organización ideal de la sociedad, a través de un plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía. Al final sabemos que el vocablo “utopía” pasó a ser sinónimo de aspiración íntima, de deseo atrayente y beneficioso, de un sueño de improbable realización. Así lo dijeron los pragmáticos de siempre. Sin embargo, sabemos que es válido soñar. La historia de la humanidad está llena de sueños convertidos en nuevas realidades, gracias a la inteligencia y a la voluntad de los hombres y mujeres que las construyeron.

La nueva utopía a la que los invito es para hacer de Cartagena de Indias D.T. y C., una ciudad moderna, más justa y conviviente, donde todos estemos seguros y nuestra vida discurra en paz y armonía con nuestros semejantes y con la naturaleza, donde los recursos públicos se inviertan en las prioridades de los asociados y nunca más sean botín de los inescrupulosos.

Cartagena de Indias es una ciudad compleja, tanto por la morfología de su territorio (continental, marítimo, insular y rural) como por su composición social y sus articulaciones políticas. Hay que comprenderla en su complejidad para empezar a transformarla en una ciudad moderna. Hay que soñarla holísticamente, de modo integral, alrededor de varias claves esenciales, a saber:

1ª.- Clave de Ordenamiento del Territorio.

2ª.- Clave de Planeación.

3ª.- Clave de seguridad total.

4ª.- Clave de empleo y riqueza.

5ª.- Clave ambiental

6ª.- Clave Cultural

7ª.- Clave de Salud

8ª.- Clave de óptimos Servicios Públicos y bienestar general

9ª.-  Clave de autoridad y disciplina social

10ª.- Clave de Justicia y Paz.

Cada una de estas claves tiene sus caracterizaciones propias, su concepción y alcance. Incluso su formulación genera debates y polémicas, según sea la ideología o la escuela de urbanismo a la que se pertenece o el modelo más de acuerdo con nuestros gustos y apetencias. Pero hay una Súper-Clave que hace posible la “UTOPÍA”: Es la LIBERTAD, derecho fundamental que permite al ser humano OPTAR por la solución que su inteligencia ha identificado como la VERDADERA. Lo demás es poner a funcionar el motor de la VOLUNTAD para convertir nuestra UTOPÍA en una nueva realidad. En próximas entregas haremos el desarrollo de algunas de estas claves, aplicando lo que creemos deben ser unos CRITERIOS RECTORES, que orienten la ejecución de manera eficiente y eficaz y siempre dentro de la línea de la mayor eficacia.

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